“Bien podría la naturaleza ser
nuestro Dios…
es sabiduría, amor y poder,
tiene la facultad de destruir y dar
vida,
mas no de defenderse de su creación:
el hombre”.
Primero fue considerada
plana. Luego una concepción "más moderna" la describió como una media
esfera que estaba sostenida por cuatro elefantes gigantes, que a su vez se
encontraban parados sobre una tortuga. De dónde estaba ésta no aportaban mayores
datos y si alguien persistía en conocer las coordenadas de la tortuga, era
acusado de hereje y conducido a la hoguera.
Hasta antes de los viajes
espaciales, se la consideraba redonda pero "ligeramente achatada en los
polos". Hoy, ya vista desde el espacio, se sabe con certeza que es
completamente redonda, azul y majestuosa. Algunos la denominan “la canica azul”.
La joya del espacio…
Es la Tierra, el tercer
planeta del sistema solar, distante del sol 149'597.871 kilómetros. Tiene un satélite natural,
la luna, a unos 384.400 kilómetros y hoy, 22 de abril, festeja su día.
El Día de la Tierra
se conmemora desde hace 39 años, cuando cerca de 20 millones de estadounidenses,
liderados por el senador norteamericano, Gaylord Nelson, decidieron realizar
manifestaciones y marchas para que se creara una agencia ambiental, en la
búsqueda de generar una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para
proteger la Tierra.
En 1972 la propuesta tuvo eco oficial y se creó la Environmental Protection
Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes destinada a la
protección del medio ambiente. Desde 1990 se proyectó como un
acontecimiento internacional que pretende hacer de la Tierra un lugar seguro,
justo y sostenible.
Nuestro planeta y
posiblemente único lugar propio para la vida en la Galaxia, tiene 4.600
millones de años; una
circunferencia promedio de 40.041.423 kilómetros y un radio de 6.376
kilómetros. Es decir que si teóricamente se decidiera hacer un hueco para
alcanzar su centro, deberíamos perforar más de 6 mil 376 metros de profundidad.
Su superficie está cubierta
en sus dos terceras partes, por el agua de 4 océanos, 48 mares, 122 ríos y 35 lagos de importancia.
De toda esta agua, el 97% es salada y 3%
agua dulce, pero de este último porcentaje, sólo el 1,5% es potable.
La parte de tierra la
conforman 5 continentes, 78 grandes islas, 16 desiertos importantes, 15 cadenas
montañosas y 118 volcanes activos. Sobre ese conjunto se asientan 198 países,
habitados por 6,680 millones de seres humanos que se disputan su
espacio habitable en un porcentaje de casi 45 habitantes por cada kilómetro
cuadrado.
El aumento gradual de la
temperatura del planeta, cuyo promedio es de 15 grados centígrados, se debe al
sobrecalentamiento producido por los efectos de invernadero, al acumularse en
las capas superiores de la atmósfera gases como el CO2, el metano y los fluorocarbonados
ente otros, los cuales no dejan que los rayos caloríficos del sol vuelvan al
espacio, convirtiendo la atmósfera en un gran horno que cada día se calienta
más.
Los paíes como China, Canadá
y Estados Unidos, grandes contaminantes industriales, fueron los únicos que se
negaron a suscribir el Protocolo de Kioto, que busca la eliminación o
sustitución de esos gases con combustibles alternativos, más amables con el
medio ambiente.
Las consecuencias han sido
catastróficas: se han secado lagos como el Chad; los hielos árticos retroceden
y los nevados, fuentes de agua dulce, tienden a desaparecer.
En su ceguera, los grandes potentados sólo ven ganancias para su
generación. Estamos destruyendo nuestro propio habitat. Como dijera un
pensador: “Cuando hayas cortado el último
árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta de
que el dinero no se puede comer”.
Situación
de Colombia y Córdoba
En uno de los sitios más
privilegiados de este planeta se encuentra Colombia, nuestro país, en el cual
-a semejanza de otros países depredadores encabezados por Estados Unidos,
Brasil, Australia, India, Perú, Argentina, Venezuela y Méjico-, no somos
conscientes de que nuestra actitud negativa frente al medio ambiente, podría
acarrear la catástrofe de la destrucción del planeta en poco tiempo.
Tenemos un país con 720 mil
microcuencas o quebradas y 15.519 kilómetros de ríos navegables que cubren un
84% de su superficie.
Ellos están en constante
sedimentación ocasionada por la deforestación, que originan los cultivos
ilícitos y las malas prácticas de descuajar y quemar el bosque nativo para sembrar
o extender la ganadería intensiva.
En el solo río Magdalena,
existe gran contaminación y de sus 1.540 kilómetros de largo cerca de 88 son
navegables, pero éstos disminuyen cada día.
De sus zonas privilegiadas
en flora y fauna, ya tenemos más de 645 especies en vías de extinción 30 clases
de mamíferos, 70 de aves y 350 de plantas. Las zonas protegidas llegan a 93 mil
Km2, lo que constituye un 8% del territorio y su deforestación llega anualmente
a los 8 mil 100 kilómetros cuadrados.
En Colombia se deforestan entre 607 mil y 809 mil
hectáreas al año. Esto es igual a, más o menos, 4 millones de canchas de fútbol
al año o 456 canchas en una hora o 7.6 canchas por minuto!!! Si esto continua, Colombia no tendrá bosques en menos de 40 años !
En el departamento de
Córdoba se hace extremadamente urgente la recuperación de tierras robadas a las
ciénagas y humedales, lo mismo que a la preservación de su flora y fauna.
Nuestro río Sinú empieza a contaminarse con residuos no biodegradables y el
parque natural de Paramillo está asediado y deteriorado en grado sumo por los
madereros y comerciantes inescrupulosos de pieles y especies exóticas.
En los últimos 30 años, la
revolución industrial, la producción de biocombustibles, los monocultivos y la
globalización, han cambiado la faz del planeta y esto está basado en el consumo
sin precedentes de los recursos naturales.
El 90 por ciento de la
alimentación humana depende de menos de 20 especies vegetales.
Acciones amables
A nivel nacional, el
Ministerio del Medio Ambiente implementó el sistema de la recuperación de las áreas deforestadas
mediante la implantación del Certificado de Incentivo Forestal, que exenciona
de impuestos a quienes se dediquen a reforestar.
Las instituciones CIAT, CVS
y CORPOICA, vienen llevando a cabo una propuesta destinada a la rehabilitación
de tierras degradadas mediante el silvopastoreo y reforestación en las sabana cordobesa.
Para ello, en Córdoba la CVS ya ha hecho anuncios de que en su almacén se
consiguen semillas certificadas y plántulas a un precio accesible para los reforestadores
y regaladas para las comunidades.
A través del CIF se está
buscando la reforestación de 160 mil hectáreas de plantaciones
protectoras-productoras en Córdoba y Colombia. También se promovió el uso
sostenible del bosque a través del Fondo Nacional de Regalías, el DRI y el
Fondo Amazónico, entre otros. Ello se hará a través de estímulos, para hacer de
la reforestación un control que se torne en verdadero negocio.
De todas las acciones
recientes en el mejoramiento medioambiental, la CVS y la Alcaldía de Montería,
desde finales del 2003 han adelantado la recuperación de la Avenida Primera,
conocida como La Ronda del Sinú, un inmenso pulmón verde, paralelo al río Sinú,
que abarca ya 13 cuadras, (cerca de 1,3 kms) donde se conjugan lo recreativo,
cultural y arquitectónico, con el entorno de grandes arboledas que representan
un espacio fresco en el agobiante calor de esta zona.
Otras corporaciones ambientales
en la Nación se encuentra en similares procesos, pero en la protección de
parques naturales se encuentran los cuellos de botella de la deforestación para
cultivos ilícitos, tráfico de especies maderables en bosque nativo y
comercialización infame de especies faunísticas en vías de extinción.
Jorge Otero Martínez
jorotero@gmail.com