La
estrategia es clara, valiéndose del anhelo de paz general y de la
creencia de que estando reducidas en lo armado no tienen otra opción
que aceptar diálogos bajo las condiciones del gobierno, ocultan tres
verdades incuestionables: 1) las Farc nunca han pensado en
desmovilizarse ni entregar las armas, esa es una consigna clara,
reiterada en los últimos comunicados de Alfonso Cano; 2) Los procesos
de diálogo, nunca han sido más que una maniobra para recobrar fuerzas,
abastecerse, evadir cercos militares y buscar santuarios que les
brinden condiciones políticas mejores; y, 3) cualquier acercamiento o
proceso esta condicionado la libertad de Sonia, Simón Trinidad e Iván
Vargas, que estando extraditados por narcotráfico y terrorismo
difícilmente puede el Estado colombiano ceder a tal imposición.
Y
como siempre, en su retórica atractiva los jefes guerrilleros tienen
objetivos hábilmente camuflados: 1) desarrollar una estrategia
político-electoral para sustituir la mano dura del presidente Álvaro
Uribe por la de un sucesor que caiga en la
trampa de los procesos de paz (estrategia del péndulo), 2) debilitar el
discurso de los candidatos afines a la Política de Seguridad
Democrática, PDSD, 3) fortalecer la estrategia de solución negociada,
4) mediante liberaciones unilaterales simultáneas con actos terroristas
y asesinatos indiscriminados desacreditar la PDSD y demostrar que en
consecuencia se requieren opciones y candidatos distintos; 5)
posicionar el Intercambio humanitario como eje de la campaña electoral,
6) crear un espacio político que margine al gobierno nacional de las
liberaciones favoreciendo la participación de colombianos y colombianas
por la paz con miras a las elecciones del 2010; y, 7) presionar al
gobierno nacional para que acepte las condiciones de las Farc en
eventuales próximas liberaciones: despeje, participación internacional,
liberación de extraditados.
Además:
1) vincular gobiernos y personalidades extranjeras para recuperar
escenarios externos perdidos, 2) manipular las liberaciones
unilaterales para liberarse de las presiones internacionales, y, 3)
vincular en el proceso a organismos multinacionales como UNASUR que
quedaría bien posicionada frente a otros como OEA y ONU que no han
logrado mayores avances en dichas liberaciones o procesos.
Faltaría
mencionar a cargo de quienes estaría la ejecución de esas acciones y
como es apenas lógico también los tienen: 1) periodistas que engañados
en su buena fe o por simpatía ideológica les hacen el trabajo
publicitario, 2) liberados debidamente aleccionados que desacrediten
los rescates humanitarios (operación jaque), 3) intelectuales amigos
“aliados estratégicos”, 4) ONG’s simpatizantes o engañadas, 5)
seguidores de ideologías afines como el socialismo del siglo 21, foro
de sao paulo, y, 6) medios de comunicación sectarios como ANNCOL,
Agencia Bolivariana de Prensa y Telesur, y organismos socialistas
regionales como la Coordinadora Continental Bolivariana, Todo
eso reforzado con otras acciones que con seguridad reforzaran la
estrategia general, como las marchas indígenas y campesinas; los paros
sindicales y judiciales y las protestas estudiantiles, por cuanto crean
un clima de agitación y desorden que debilitaría al Estado.