Las
Farc vieron siempre en el presidente Chávez un aliado estratégico con
quien podrían contar para la toma del poder en Colombia, inclusive el
algún momento, quizás por resentimiento contra el presidente Uribe por
haber desautorizado al gobierno venezolano en las gestiones para la
liberación de algunos secuestrados, luego haberla autorizado pocos días
antes, llegó a pedir reconocimiento de beligerancia para las Farc y ser
retiradas de las listas de terroristas internacionales, pero ahora,
este ofrecimiento de actuar militarmente contra ellas se convierte en
un verdadero batacazo que seguramente las Farc no esperaban.
Un
comportamiento digno que merece todo el respaldo y el aplauso pues se
constituye en el mayor impedimento al accionar terrorista del grupo
guerrillero que si ve cerrarse las puertas de la impunidad y de la
acción tolerante del estado vecino al simple paso de la línea
fronteriza, tendrá que buscar la forma de huir de la presión estatal
sin la posibilidad de refugiarse en territorio ajeno y eso por si mismo
es un golpe nocivo pues se supone que la fuga a otros países la hacen
ante la incapacidad de enfrentar las operaciones militares en el país.
Ojala
no se trate, como muchos escépticos afirman, de un ‘saludo a la
bandera’ del gobierno venezolano, dado que ante una petición respetuosa
como la hecha por el presidente Álvaro Uribe, además pública, no podría
mantener silencio porque sería visto como un respaldo tácito al grupo
armado y mucho menos negarse a dar el apoyo pedido pues sin importar el
pretexto dado sería políticamente incorrecto por faltar a la resolución
1373 de la ONU que exige a los países miembros actuar para prevenir la
acción del terrorismo dentro de sus fronteras, es decir,
obligatoriamente debía haber una respuesta y ella solo podría ser en el
sentido que se dio, positiva. Por eso queda únicamente la esperanza de
que ella sea sincera y franca y el gobierno vecino tome acción en vía a
ubicar, perseguir y capturar al grupo que causo esa masacre, y a
cualquiera otro que ose vulnerar la soberanía venezolana.
Ahora,
que el mensaje toca verlo también desde la óptica ecuatoriana que
seguramente esta confundida cavilando en que consiste verdaderamente,
en el fondo, la posición de Hugo Chávez ya que el gobierno de Ecuador y
particularmente en la perspectiva del presidente Rafael Correa ha sido favorable
a las Farc y de pleitesía o por lo menos de simpatía y admisión a toda
posición de Chávez. Por lo tanto sería interesante conocer que piensa
Correa, seguramente no espera o no cree que Hugo Chávez actúe
militarmente contra las Farc porque ello implicaría quedarse solo en el
apoyo, aunque tácito, al grupo armado, o verse obligado a seguir el
ejemplo venezolano y expresar su intención de rechazar militarmente
cualquier presencia guerrillera en su territorio, que hasta ahora no ha
hecho. Esto último sería definitivamente el mayor desengaño para las
Farc que perdería toda posibilidad de esquivar la acción militar
colombiana huyendo más allá de las fronteras, sabiendo que enfrentarla
sin la posibilidad de huir a otros países es insostenible.