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El perdón, el olvido y el descaro

Autor: LUISA PEREZ
Creada: noviembre 05 de 2009
Visitas: 2259

El principio universal de igualdad ante la ley, se viola de manera tan descarada hoy en Colombia, que los criminales se vuelven acusadores creíbles de quienes los persiguieron y derrotaron, hasta el punto de que éstos hoy son reos de la justicia mientras los primeros se convierten en jueces sin haber alcanzado jamás el poder que por la vía terrorista pretendieron alcanzar.

 

Los derechos humanos se violan no solo por acción si no por omisión. De tal manera que el gobierno colombiano viola los derechos humanos de las víctimas de la guerrilla, al aceptar y reconocer existencia jurídica y política a los grupos terroristas de la subversión, al perdonar sus crímenes de lesa humanidad, denegando justicia y también al mantener en situación de abandono a esa gran masa de ciudadanos marginados y discriminados, que han sido víctimas directas del accionar asesino de los grupos mal llamados insurgentes, quebrantando así el art 13 de la constitución nacional y violando los derechos humanos [1].

 

En Colombia, pareciere que las únicas víctimas que pueden visibilizarse son las que correspondan a los parámetros de víctimas del Estado, que corresponden a las causadas en la guerra antisubversiva por las Fuerzas Militares o por las ilegales autodefensas, las numerosas víctimas de las Farc, Eln y las organizaciones terroristas amnistiadas son silenciadas o ignoradas.

 

Los deudos de Bojayá, Machuca, Tacueyó y otros miles son olvidados, no importan para las ONG y otros defensores de derechos humanos, más interesados en los procesos judiciales internacionales que en la real defensa del D.I.H. y los DD.HH., las que puedan atribuir al Estado, y dado el caso convertir a las víctimas de las guerrillas en víctimas del Estado acudiendo a la figura de la omisión, fundamentándose incluso en la voluntad de los gobiernos por alcanzar un nivel de negociaciones con las organizaciones criminales, como ha sucedido en los gobiernos de López Michelsen, Betancur Cuartas, Samper Pizano y Pastrana Arango. Declaraciones infortunadas de estos mandatarios sobre la responsabilidad del Estado en la crisis de violencia, han sido utilizadas por los terroristas para fundamentar sus alegatos jurídicos en los tribunales nacionales e internacionales.

 

Lo que es más aberrante, la justicia colombiana llama a juicio a los militares que recuperaron el Palacio de Justicia (noviembre de 1985), luego de la toma criminal que hiciera la organización narcoterrorista M-19 [2], mientras sostiene que los determinadores de los hechos siguen cobijados por la amnistía e indulto otorgados por el gobierno de turno.

 

Los dirigentes y militantes del M-19, ahora parte del poder público, cínicamente sostienen que los militares que intervinieron entonces en los hechos del Palacio de Justicia, son responsables por haber sido parte de un golpe de Estado contra el Presidente de la República que impidió cualquier diálogo con los criminales que mediante las armas sometieron a Magistrados, empleados y visitantes del Palacio de Justicia aquellos aciagos días, versión desmentida por el mismo Presidente y sus Ministros, con excepción de Parejo González que utilizó el tema para su campaña política años después.

 

Sobre la realidad de lo sucedido en esos días, vale la pena leer la obra de Jaime Castro que entonces desempeñaba el cargo de Ministro de Gobierno; hoy, como parte de uno de los partidos de oposición al gobierno, cobra invaluable relevancia frente a la pluralidad de textos que desde la especulación pretenden mostrar lo que sucedió, verdad tan relumbrante que hasta los mismos directivos del M-19, hoy parte del Polo Democrático Alternativo, deben recurrir a testimonios de personas con problemas mentales, como el del suboficial retirado Edgar Paz, para señalarlo como el hombre de inteligencia militar que estuvo a cargo de las acciones contra ellos, así lo señala Antonio Navarro Wolf, cabecilla del M-19, para dolerse del atentado de que fue objeto.

 

Los miembros del M-19 se lamentan de la muerte de sus cabecillas en el transcurso de una guerra que ellos mismos habían declarado y recurriendo al expediente de perdonar a sus agresores tienden una cortina de humo para eludir la responsabilidad penal frente a delitos de lesa humanidad que cometieron, mientras predican la imprescriptibilidad de los hechos que de sus acciones de derivaron cuando se refieren a las conductas de los militares que los combatieron.

 

El M-19 no ha respondido judicialmente por sus acciones: Asesinato del líder sindical JOSE RAQUEL MERCADO, con el que se dio a conocer como movimiento criminal, ni de las masacres cometidas contra la población civil, Tacueyó, por su paranoia de infiltración, mucho menos por la criminal toma del Palacio de Justicia cuando el gobierno creía realmente que se aproximaba un acuerdo de paz. Eso es lo que el vocero de esta agrupación, Gustavo Petro, niega públicamente al decir que estaba muy chiquito y no se acuerda porque él nunca había empuñado un fusil.

 

No se trata de justificar que el odio nos persiga por hechos perdonados, se trata de establecer la verdad de las cosas que justifiquen la espiral de violencia que hemos vivido desde 1964, cuando las Farc le declararon la guerra al país.  Que de una vez por todos los reconocimientos de responsabilidad que corresponden a quienes han sido parte armada de la agresión contra la población civil y de sus pretensiones frustradas, por rechazo de la misma población, de llegar al poder por las armas.

 

Que las organizaciones narcoterroristas, como el M-19, no sólo digan la verdad sino que se sometan a las consecuencias judiciales de sus responsabilidades mientras delinquieron, y es un hecho fácil, renuncien a las prerrogativas que les concedieron ligeramente para amnistiar e indultar sus delitos, en una muestra real de su voluntad de paz y reconciliación.

 

Hoy la labor del Estado, que incluye el poder legislativo, judicial y los organismos donde obra el M-19 y los demás reinsertados, además de contribuir a la construcción de la memoria histórica del país, es humanitaria que rehabilite social, económica y políticamente a ese sector de la población compuesto por viudas, huérfanos, desplazados y mutilados, que les permita volver a la vida productiva del país y tener existencia digna. Acción que sí se desarrolla con los victimarios , para quienes el gobierno de Colombia destina anualmente 20 mil millones de pesos para planes económicos de guerrilleros que supuestamente dejan su acción armada pero no su acción política, destinada a debilitar, deslegitimar y doblegar a la misma democracia que los acogió en su seno [3].
_____________________________________________________

1.       LA AVANTI RAGAZZI. M-19, criminales de guerra. Miércoles, 13 de mayo de 2009. Disponible en: http://avanti-ragazzi-tf.blogspot.com/2009/05/m-19-criminales-de-guerra.html

2.       No debe olvidarse que la acción criminal fue financiada por Pablo Escobar con el propósito de destruir los archivos judiciales de los extraditables. Que la alianza criminal tuvo como elemento el secuestro de Nieves Ochoa por parte del M-19, que dio origen a movimientos de las mafias como el llamado MAS (Muerte A Secuestradores), para combatirlas. Ese fue el inicio de la combinación mafiosa de autodefensas y organizaciones narcotraficantes.

3.       LA AVANTI RAGAZZI. Ob.cit.



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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 07:44:56
Y sobre si Gustavo Petro y Navarro Wolf son responsables de los trágicos hechos del Palacio, desde luego no seré yo quien les defienda, pero si le digo una cosa: ni Navarro ni Petro según lo que se sabe hasta hoy intervinieron en esa toma y tampoco se les podrían imputar esos crímenes. Y no se le podrían imputar, sin duda, sencillamente porque los crímenes no fueron cometidos por el comando del M-19 que entró al Palacio. Asi le duela reconocerlo, todos los crímenes cometidos entre el 6 y 7 de noviembre y días posteriores fueron de los militares.
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 07:43:04
Y sobre si Gustavo Petro y Navarro Wolf son responsables de los trágicos hechos del Palacio, desde luego no seré yo quien les defienda, pero si le digo una cosa: ni Navarro ni Petro según lo que se sabe hasta hoy, intervinieron en esa toma y tampoco se les podrían imputar esos crímenes. Y no se le podrían imputar, sin duda, sencillamente porque los crímenes no fueron cometidos por el comando del M-19 que entró al Palacio. Asi le duela reconocerlo, todos los crímenes cometidos entre el 6 y 7 de noviembre y días posteriores fueron de los militares.
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 07:32:47
Quien se hace llamar Más Colombiano se lavanta iracundo y como si se tratara de hacer una equivalencia entre las muertes ocasionadas por el M-19 y las causadas por el Ejército en el horrible caso del Palacio de Justicia, termina por decirme que el Ejército fue a liberar a los rehenes en poder del M-19. Le digo que el sólo hecho que entre Ejército, Policía y demás organismos de seguridad se movieran 2000 uniformado nos dice que el modo en que el Ejército actúo fue desproporcionado y brutal. De manera torticera trata de decir que estoy haciendo defensa del brutal acto del M-19. Siempre lo he dicho y lo reafirmaré, el M-19 cometió no sólo una torpeza sino que infringió una violación al DIH y a los DDHH. No seré yo quien defienda este proceder. Pero si esto es bien cierto --y hasta lo han reconocido sus propios exmilitantes-- no menos lo es que fueron los militares los que acusaron toda esa carnicería humana. Ahora no me diga que el Ejército fue a rescatar a los rehenes. Nunca ese fue el propósito, pues de serlo no hubieran entrado con la tanqueta ni hubieran terminado por incendiar el Palacio -- de modo delibarado o no--. Y si iban rescatar por qué terminaron desapereciendo a los trabajadores de la Cafetería, asesinando a algunos magistrados o fusilando a miembros de la Guerrilla, léase Almarales, quien salió vivo del Palacio. La miopía de usted, de Luisa y de muchos es que no quieren reconocer que el ataque del Ejército fue desproporcionado y de ello se derivaron todas esas muertes. En ninguno de los casos se pudo y ha podido demostrar que los miembros del M-19 asesinaron a ningún rehén. Y le digo, no hay nada en mí que le dé pábulo al M-19 y menos a su nefasta y criminal toma. Ahora señala que el juzgamiento a los miembros del Ejército obedece a una infiltración oscura en la justicia. Lo único que quiero decirle es que, si en Colombia hubiera una justicia diligente el Presidente Betancur y sus defendidos militares desde hace rato estarian condenados. Y si le atribuye
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 07:32:17
Quien se hace llamar Más Colombiano se lavanta iracundo y como si se tratara de hacer una equivalencia entre las muertes ocasionadas por el M-19 y las causadas por el Ejército en el horrible caso del Palacio de Justicia, termina por decirme que el Ejército fue a liberar a los rehenes en poder del M-19. Le digo que el sólo hecho que entre Ejército, Policía y demás organismos de seguridad se movieran 2000 uniformado nos dice que el modo en que el Ejército actúo fue desproporcionado y brutal. De manera torticera trata de decir que estoy haciendo defensa del brutal acto del M-19. Siempre lo he dicho y lo reafirmaré, el M-19 cometió no sólo una torpeza sino que infringió una violación al DIH y a los DDHH. No seré yo quien defienda este proceder. Pero si esto es bien cierto --y hasta lo han reconocido sus propios exmilitantes-- no menos lo es que fueron los militares los que acusaron toda esa carnicería humana. Ahora no me diga que el Ejército fue a rescatar a los rehenes. Nunca ese fue el propósito, pues de serlo no hubieran entrado con la tanqueta ni hubieran terminado por incendiar el Palacio -- de modo delibarado o no--. Y si iban rescatar por qué terminaron desapereciendo a los trabajadores de la Cafetería, asesinando a algunos magistrados o fusilando a miembros de la Guerrilla, léase Almarales, quien salió vivo del Palacio. La miopía de usted, de Luisa y de muchos es que no quieren reconocer que el ataque del Ejército fue desproporcionado y de ello se derivaron todas esas muertes. En ninguno de los casos se pudo y ha podido demostrar que los miembros del M-19 asesinaron a ningún rehén. Y le digo, no hay nada en mí que le dé pábulo al M-19 y menos a su nefasta y criminal toma. Ahora señala que el juzgamiento a los miembros del Ejército obedece a una infiltración oscura en la justicia. Lo único que quiero decirle es que, si en Colombia hubiera una justicia diligente el Presidente Betancur y sus defendidos militares desde hace rato estarian condenados. Y si le atribuye
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Mas Colombiano escribió
el 06/11/2009 a las 07:03:08
Hugo: Toda esa perorata suya solo indica su desconocimiento de lo que es la justicia. Si usted secuestra y las autoridades rescatan muerto al secuestrado entonces se debe condenar a la autoridad y perdonar al secuestrador? Por Dios! El aberrante caso contra el Coronel Plazas Vega es solo una muestra de lo evidente que es la infiltración de oscuras fuerzas en la justicia. Hoy no hay condena sobre ningún terrorista que haya participado en la toma del Palacio de Justicia!! Resulta que NINGÚN cabecilla del M-19 de la época, ni Navarro Wolf, ni Gustavo Petro, etc, "Nada tuvieron" que ver con este acto demencial.....y la "justicia" se lo cree? Si le creen a "pitirri" le creen a cualquier malandro. Pero lo cierto es que el ciudadano del común no olvida.
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 06:41:42
Y prosigo.Fue tan criminal la ContraToma, que nadie se percató que en Colombia por aquellos días existió un vacio de poder, pues los militares fueron amos y señores de la institucionalidad colombiana durante aquellas infaustas 72 horas. Te recuerdo otros hechos Luisa para que tu particular desmemoria no siga agujereando la realidad: Noemi Sanin mientras el Ejército realizaba sus ritos de muerte e incendiaba el Palacio había mandado a suspender la transmisión en vivo y en directo del hecho y dispuso en un acto de embrutecimiento colectivo que se televisara un partido del campeonato de futbol. Y no sólo fue un acto para ocultar lo que estaba sucediendo, fue algo que buscó a toda costa que no presenciaramos las atrocidades cometidas por Vega Uribe, Plaza Vega y Arias Cabrales entre otros ¿ Luisa, por qué están detenidos Arias Cabrales y Plaza Vega entre otros? Si alguien tendría y tiene que indemnizar a las víctimas es el Estado, pues fueron los militares quienes terminaron asesinando a todo ese cúmulo de personas que señalé anteriormente. Te pregunto, Luisa ¿ tú habéis leido el fascinante texto Noches de Humo de Olga Behar, historia de una traición de Laura Restrepo, Holocausto del Palacio de Justicia de Germán Castro Caicedo. Habéis leido acaso el El Palacio de Justicia, una tragedia colombiana de Ana Carrigan, --colombo-irlandesa-- y a mi juicio la investigadora más rigurosa y seria sobre este particular tema? ¿ habéis leído el Informe del Tribunal Especial de Instrucción sobre los sucesos del Palacio publicado en el BOE 37509, el 7 de junio de 1986? Está claro que si sólo lees a José Obdulio, a Alfredo Rangel y demás, es lógico suponer que para ti sólo exista una visión sobre este hecho. Luisa, la realidad es más compleja y no es ni blanca ni negra. Desde luego respeto tu opinión pero si entras a juzgar un hecho, entonces hacedlo con pulcritud y ética, pues haces un ejercicio muy pobre en términos de esclarecer y aprender de que esto no puede seguir existiendo en n
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 06:40:06
Sobre su artículo acerca de la Toma del Palacio de Justicia por parte del M-19 debo confesar que, me produce mucho desconcierto el modo poco serio y riguroso con el que aborda usted uno de los hechos más dolorosos de nuestra historia reciente. No hay que perder de vista que la Toma por parte del M-19 fue un acto demencial y repudiable desde todo punto de vista, pero más brutal y sanguinaria lo fue la contratoma del Palacio por parte de los militares, quien en cabeza del Ministro de Defensa Miguel Vega Uribe, Iván Ramírez Quintero, Jefe del Comando de Inteligencia y Contrainteligencia, del General Árias Cabrales y los coroneles Edilberto Rubiano y Luis Plaza Vega, procedieron a acabar con todo lo que quedaba en pie. La contra-toma según el informe más serio que se ha producido hasta ahora y del cual hace alusión Samir Cheudy y que no es otro que, el realizado por el Tribunal Especial de Instrucción, publicado en mayo de 1986 señala el siguiinte balance de víctimas: 11 magistrados asesinados, 11 civiles desaparecidos, 32 civiles asesinados, 33 guerilleros muertos, varios de ellos asesinados fuera de combate. En este informe y como es de público conocimiento se responsabiliza a los militares de toda esta tragedia. Los análisis forense, los estudios de balísticas y demás terminaron por demostrar que fue la contratoma del ejército la que causó ese reguero de víctimas. Igualmente este importante informe descarta de modo tajante que en la toma del Palacio hayan participado los Extraditables en su financiación. Si Pablo Escobar hubiera aportado dinero a esa toma como se dice muy alegremente, seguro que el armamento que el M-19 hubiera utilizado en la toma no hubiese sido la que hemos conocido. Luisa produce estupor que manejes de forma tan amañada y espuria un hecho como este y lo quieras presentar como que el Estado si le cumple a las víctimas y el M-19 no. No dudo que la torpeza del M1-9 dio motivo al Ejército para que pusiera a rodar su criminalidad.
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 06:37:06
Y prosigo.Fue tan criminal la ContraToma, que nadie se percató que en Colombia por aquellos días existió un vacio de poder, pues los militares fueron amos y señores de la institucionalidad colombiana durante aquellas infaustas 72 horas. Te recuerdo otros hechos Luisa para que tu particular desmemoria no siga agujereando la realidad: Noemi Sanin mientras el Ejército realizaba sus ritos de muerte e incendiaba el Palacio había mandado a suspender la transmisión en vivo y en directo del hecho y dispuso en un acto de embrutecimiento colectivo que se televisara un partido del campeonato de futbol. Y no sólo fue un acto para ocultar lo que estaba sucediendo, fue algo que buscó a toda costa que no presenciaramos las atrocidades cometidas por Vega Uribe, Plaza Vega y Arias Cabrales entre otros ¿ Luisa, por qué están detenidos Arias Cabrales y Plaza Vega entre otros? Si alguien tendría y tiene que indemnizar a las víctimas es el Estado, pues fueron los militares quienes terminaron asesinando a todo ese cúmulo de personas que señalé anteriormente. Te pregunto, Luisa ¿ tú habéis leido el fascinante texto Noches de Humo de Olga Behar, historia de una traición de Laura Restrepo, Holocausto del Palacio de Justicia de Germán Castro Caicedo. Habéis leido acaso el El Palacio de Justicia, una tragedia colombiana de Ana Carrigan, --colombo-irlandesa-- y a mi juicio la investigadora más rigurosa y seria sobre este particular tema? ¿ habéis leído el Informe del Tribunal Especial de Instrucción sobre los sucesos del Palacio publicado en el BOE 37509, el 7 de junio de 1986? Está claro que si sólo lees a José Obdulio, a Alfredo Rangel y demás, es lógico suponer que para ti sólo exista una visión sobre este hecho. Luisa, la realidad es más compleja y no es ni blanca ni negra. Desde luego respeto tu opinión pero si entras a juzgar un hecho, entonces hacedlo con pulcritud y ética, pues haces un ejercicio muy pobre en términos de esclarecer y aprender de que esto no puede seguir existiendo en
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 06:02:47
La Toma del Palacio de Justicia por parte del M-19 en noviembre de 1985 me produce mucho desconcierto por el modo poco serio y riguroso con el que aborda usted uno de los hechos más dolorosos de nuestra historia reciente. No hay que perder de vista que la Toma por parte del M-19 fue un acto demencial y repudiable desde todo punto de vista, pero más brutal y sanguinaria lo fue la contratoma del Palacio por parte de los militares, quien en cabeza del Ministro de Defensa Miguel Vega Uribe, Iván Ramírez Quintero, Jefe del Comando de Inteligencia y Contrainteligencia, del General Árias Cabrales y los coroneles Edilberto Rubiano y Luis Plaza Vega, procedieron a acabar con todo lo que quedaba en pie. La contra-toma según el informe más serio que se ha producido hasta ahora y del cual hace alusión Samir Cheudy y que no es otro que, el realizado por el Tribunal Especial de Instrucción, publicado en mayo de 1986 señala el siguiinte balance de víctimas: 11 magistrados asesinados, 11 civiles desaparecidos, 32 civiles asesinados, 33 guerilleros muertos, varios de ellos asesinados fuera de combate. En este informe y como es de público conocimiento se responsabiliza a los militares de toda esta tragedia. Los análisis forense, los estudios de balísticas y demás terminaron por demostrar que fue la contratoma del ejército la que causó ese reguero de víctimas. Igualmente este importante informe descarta de modo tajante que en la toma del Palacio hayan participado los Extraditables en su financiación. Si Pablo Escobar hubiera aportado dinero a esa toma como se dice muy alegremente, seguro que el armamento que el M-19 hubiera utilizado en la toma no hubiese sido el que hemos conocido. Luisa produce estupor que manejes de forma tan amañada y espuria un hecho como este y lo quieras presentar como que el Estado si le cumple a las víctimas y el M-19 no. No dudo que la torpeza del M1-9 dio motivo al Ejército para que este pusiera a rodar su probada criminalidad. Que el M-19 mató a alguién,
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hugo escribió
el 06/11/2009 a las 05:58:54
Sobre su artículo acerca de la Toma del Palacio de Justicia por parte del M-19 debo confesar que, me produce mucho desconcierto el modo poco serio y riguroso con el que aborda usted uno de los hechos más dolorosos de nuestra historia reciente. No hay que perder de vista que la Toma por parte del M-19 fue un acto demencial y repudiable desde todo punto de vista, pero más brutal y sanguinaria lo fue la contratoma del Palacio por parte de los militares, quien en cabeza del Ministro de Defensa Miguel Vega Uribe, Iván Ramírez Quintero, Jefe del Comando de Inteligencia y Contrainteligencia, del General Árias Cabrales y los coroneles Edilberto Rubiano y Luis Plaza Vega, procedieron a acabar con todo lo que quedaba en pie. La contra-toma según el informe más serio que se ha producido hasta ahora y del cual hace alusión Samir Cheudy y que no es otro que, el realizado por el Tribunal Especial de Instrucción, publicado en mayo de 1986 señala el siguiinte balance de víctimas: 11 magistrados asesinados, 11 civiles desaparecidos, 32 civiles asesinados, 33 guerilleros muertos, varios de ellos asesinados fuera de combate. En este informe y como es de público conocimiento se responsabiliza a los militares de toda esta tragedia. Los análisis forense, los estudios de balísticas y demás terminaron por demostrar que fue la contratoma del ejército la que causó ese reguero de víctimas. Igualmente este importante informe descarta de modo tajante que en la toma del Palacio hayan participado los Extraditables en su financiación. Si Pablo Escobar hubiera aportado dinero a esa toma como se dice muy alegremente, seguro que el armamento que el M-19 hubiera utilizado en la toma no hubiese sido la que hemos conocido. Luisa produce estupor que manejes de forma tan amañada y espuria un hecho como este y lo quieras presentar como que el Estado si le cumple a las víctimas y el M-19 no. No dudo que la torpeza del M1-9 dio motivo al Ejército para que pusiera a rodar su criminalidad. Que el M-19 mató a
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